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miércoles, 29 de abril de 2015

¿Por qué los médicos no derivan pacientes con adicciones?

miércoles, 8 de abril de 2015

Qué decir a un paciente que demanda Antabús

Ayer estaba charlando con mi amigo Salvador, médico de familia, y me comentaba un caso que se le da con cierta frecuencia. Un paciente se le presenta y le pide que le recete Antabús o Colme porque quiere dejar de beber.

Cuando una persona plantea esa demanda está asumiendo de una forma expresa que reconoce tener un problema con el alcohol y que necesita ayuda, porque no se siente capaz de mantenerse sin beber por sus propios medios.

En estos casos, el médico tiene una oportunidad de oro para encaminar a este paciente de una manera correcta hacia un tratamiento especializado, ayudándole a entender que su problema no se va a solucionar simplemente tomando un fármaco que le va a inducir un cierto “miedo” a beber, por las consecuencias graves que puede tener el consumo de alcohol cuando se ha tomado una de tales medicinas.

Estamos acostumbrados a buscar soluciones rápidas, simples y en cierto modo “mágicas”, y para muchas personas el Antabús o el Colme entran en estas categorías.

Si bien es cierto que un fármaco como éstos puede ser una pequeña ayuda para lograr una abstinencia por un tiempo limitado, hay que ser consciente de que todo paciente adicto necesita una terapia psicológica específica para entender por qué su conducta de beber ha pasado de ser algo voluntario y moderado a ser algo excesivo, descontrolado y, en cierto modo, involuntario, ya que el propio paciente se avergüenza muchas veces de lo que ha hecho cuando se le ha ido la mano bebiendo.

El momento más crítico para ayudar a una persona adicta a superar su dependencia es precisamente aquél en que reconoce su necesidad de recibir ayuda. Este momento suele ser breve y transitorio, y si no lo aprovechamos puede que tarde meses en volver a aparecer la ocasión de que esta persona acepte iniciar un proceso terapéutico en serio.

Por lo tanto, a mi amigo Salvador, y a todos los médicos que un día se encuentren con un paciente que le pida “una medicina para no poder beber alcohol” les recuerdo que tienen en sus manos una ocasión de oro y una responsabilidad grande. Pueden ayudar a esa persona a replantearse su demanda de ayuda y derivarlo hacia un especialista en la materia  - modestamente pienso que el Programa Victoria es una excelente opción en estos casos - o pueden entrar en el juego engañoso del paciente y prescribirle sin más el fármaco que, antes o después será abandonado y el paciente volverá a las andadas.

Es lo que hizo mi amigo hace unos días con uno de sus pacientes que hoy está felizmente encaminado en su tratamiento. Gracias.

Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico
www.programavictoria.com