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jueves, 31 de enero de 2013

Facturas pendientes


Estoy en estos días trabajando con un grupo de pacientes en el Programa Victoria, y en el día de hoy hemos empezado a hablar de su próxima vuelta a casa, a la vida cotidiana, y hemos tocado el tema de lo que llamamos "facturas pendientes".

Cuando uno deja de beber, o de consumir drogas, inicia un cambio que desearía que fuera un punto y aparte total y definitivo, pero que no siempre es así de fácil.

En muchas ocasiones nos encontramos con consecuencias de la conducta adictiva que aparecen con retraso y que suelen sentar muy mal al paciente, a menos que se haya preparado convenientemente para afrontarlas de un modo positivo.

Por ejemplo, una factura pendiente es la desconfianza. Los familiares suelen necesitar mucho tiempo para volver a confiar, porque ha habido tantas mentiras y trampas, que a la menor señal que les recuerde el pasado, un gesto, una mala cara, un retraso o cualquier otra cosa, pueden reaccionar acusando al paciente de haber recaído, aunque no sea cierto.

Esto puede generar mucha tensión, y los pacientes pueden caer en la tentación de culpar a sus familiares por no darles todo el apoyo que necesitan. No se dan cuenta de que es un comportamiento lógico, y que necesitan tiempo y paciencia para ir poco a poco pagando esas facturas pendientes y recuperar la confianza en su totalidad.

Cada uno debe prepararse para las que le puedan venir y evitar con eso situaciones de tensión que pueden causar malos momentos e incrementar el riesgo de recaída.


Bernardo Ruiz
Psicólogo Clínico

jueves, 24 de enero de 2013

Intervención


Cuando tenemos un familiar adicto y queremos ayudarle nos vemos ante una situación de muy difícil manejo. Ya lo hemos comentado anteriormente en este blog.

En Estados Unidos se ha desarrollado una técnica llamada Intervención mediante la cual se trata de provocar el cambio de actitud en una persona adicta, para que acepte ponerse en tratamiento y solucionar su problema.

Esta técnica implica la participación de todas las personas más significativas en la vida del paciente, especialmente sus familiares más cercanos, amigos, compañeros de trabajo, etc. En definitiva, todos aquellos que se preocupan y sufren indirectamente los efectos de la adicción del sujeto.

Un profesional especializado en esta técnica dirige el proceso y prepara el terreno con los familiares y allegados antes del encuentro con el paciente para intentar que el resultado sea el deseado, que acepte ponerse en tratamiento de forma inmediata y cambie la situación totalmente.

Anoche empezó a emitir el canal Xplora, de la televisón, los episodios de la serie americana "Intervention", que ha sido traducida en España como Adicción, en la cual se ven casos reales de personas adictas y sus familiares.

Hasta ahora solo podía verse en canales de pago, pero desde ahora está al alcance de todos.

Si te preocupa el problema de adicción de un familiar, estos programas pueden ayudarte a plantear el problema con más éxito y motivarle para ponerse en tratamiento.

Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico
www.programavictoria.com

martes, 22 de enero de 2013

Hoy es el primer día del resto de mi vida


Desde que en el pasado mes de Octubre empecé a tratar el caso del paciente que llamamos Pedro, he hablado de él en varias ocasiones. 

Hoy tengo la satisfacción de contar que finalmente ha reconocido su problema y se ha incorporado al Programa Victoria, a la terapia de diez días que ha comenzado hoy.

Es un caso en el que la perseverancia de la familia ha dado resultado. Y ahora Pedro tiene la oportunidad de aprovechar esta ocasión para dar un giro a su vida, dejar atrás su adicción y empezar de nuevo.

Hoy es el primer día del resto de su vida, para él y para los demás participantes de este Programa, a los cuales deseo que obtengan la sobriedad, la serenidad y la paz interior, libres de adicciones.

Mientras escribo estas líneas los pacientes están visionando un documental titulado "A través del cristal", de la serie Documentos TV, que presenta con mucho realismo una serie de testimonios de pacientes, familiares, médicos, etc, involucrados todos de una u otra forma en el problema. Es uno de los elementos terapéuticos que utilizamos en el Programa para ayudar a los pacientes a reconocerse en su enfermedad y a comenzar a cambiar.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico
www.programavictoria.com

jueves, 17 de enero de 2013

Temblores



Me contaba hace años uno de mis pacientes, que afortunadamente lleva ya más de quince años de sobriedad, el sufrimiento que para él suponía cada mañana despertarse con las manos temblorosas.

En aquél tiempo su trabajo le obligaba a firmar numerosos documentos a primera hora de la mañana, y muchos días era incapaz de hacerlo porque su letra era ininteligible y sus manos no paraban de temblar.

¿Cuál era el remedio? Tomarse dos o tres copas y poco a poco los temblores remitían y podía, por fin, firmar sus cheques y otros papeles importantes.

Pero con eso comenzaba de nuevo el círculo vicioso, se le despertaban de nuevo los deseos de beber, seguía bebiendo todo el día, y a la mañana siguiente volvía a encontrarse igual, tembloroso, ansioso, intranquilo y con un cuerpo fatal.

Estos síntomas aparecen en muchas personas que abusan del alcohol y son un signo claro de adicción física. El sistema nervioso se ha habituado a trabajar en contra de los efectos sedantes producidos por el alcohol, y cuando por la noche, durante el sueño, se elimina una parte importante del que circulaba por la sangre, el sujeto se siente más acelerado de lo normal porque su cuerpo todavía está reaccionando como si el alcohol siguiera frenando el normal funcionamiento del organismo, especialmente del sistema nervioso.

Esto es lo que se llama síndrome de abstinencia, y es un signo claro de dependencia física, que se reconfirma una vez más si desaparece al consumir de nuevo alcohol.

La solución, dejar  de beber del todo. Y para conseguirlo, si no basta con la propia voluntad y determinación personal, lo mejor es pedir ayuda profesional y seguir un programa terapéutico para aprender a vivir sin alcohol.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico
www.programavictoria.com

martes, 15 de enero de 2013

El primer paso es el más difícil



En estos días, con el cambio del año, hemos recibido muchas llamadas de personas interesadas en tratar su adicción con nosotros. No es sorprendente ya que es una época de buenos propósitos, que muchas veces siguen a llamativos desastres que el alcohol ha producido en las vidas de muchas personas durante las fiestas navideñas.

Pero suele pasar que tras una primera búsqueda de ayuda, más o menos inducida por familiares, amigos, médicos o todos un poco, el paciente se enfría.

Tal vez haya tenido un par de contactos telefónicos, o incluso una o dos consultas en persona, pero la tormenta ha pasado ya, tal vez ha dejado de beber por unos días y se siente mejor, o simplemente han terminado las ocasiones sociales que provoca la Navidad y no ha habido más borracheras descontroladas, con lo que parece que todo está ya encarrilado.

Entonces empieza uno a convencerse a si mismo de que el problema no es para tanto, de que si lleva ya unos días sin beber, puede manternerse así un tiempo sin más esfuerzo y además ... ¿para qué ir a una terapia que implica un esfuerzo personal, económico y de tiempo que hay que dedicar?

De modo que uno vuelve a creerse más listo que nadie, la mentira y el autoengaño hacen su efecto y la soberbia se apodera del sujeto. Yo no tengo que ir a ningún lado, piensa, porque en realidad yo no soy alcohólico, solo que me he pasado un poco bebiendo estos días, pero nada más.

Y aquí tenemos de nuevo los efectos de la enfermedad adictiva llevando a muchas personas a demorar lo que antes o después tendrán que hacer para solucionar su problema. Ponerse en tratamiento, aceptar una ayuda terapéutica seria, profesional y eficaz, y enfrentarse en serio a su adicción para superarla.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Y si en algún momento has llegado al convencimiento de que tu problema con el alcohol ha podido contigo, no te vuelvas a dejar engañar. Pide ayuda, sigue una terapia y sal de una vez del laberinto de la adicción.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico

miércoles, 9 de enero de 2013

Año nuevo, vida nueva



Con el cambio de año llega el momento de hacerse buenos propósitos. Y uno de los que suelen hacerse con frecuencia muchas personas es dejar de beber. O dejar de fumar, o dejar de consumir drogas.

La intención suele ser sincera, al menos durante un tiempo. Mientras la persona reflexiona sobre sus motivos y se da cuenta de que las adicciones son negativas para su vida, que le quitan libertad, salud, vida familiar, rendimiento en su trabajo y toda clase de otras consecuencias perjudiciales.

El problema es que con la intención no basta. Es necesaria, pero no suficiente.

Por eso muchas personas lo intentan unos días, o unas semanas, y a la primera de cambio encuentran una buena razón, mejor dicho una mala excusa, para permitirse tomar de nuevo un poquito, con moderación, naturlamente.

Y tras ese primer permiso la propia dinámica de la conducta adictiva vuelve a llevar las cosas a donde estaban antes, y vuelta a empezar.

Si verdaderamente quieres iniciar una vida nueva este año, libre de adicciones, no te conformes con la simple intención. Busca ayuda profesional, sigue una terapia, y libérate de una vez de las cadenas de la adicción.

Feliz Año Nuevo.


Bernardo Ruiz Victoria
Psicólogo Clínico